Monocultivo: las plantaciones forestales detrás de los devastadores incendios en Chile
Las imágenes son impactantes. Se trata de los
incendios más importantes en décadas. Ya se cobraron la vida de al menos 24
personas. La crisis climática y el monocultivo forestal como factores clave.
No es un accidente, ni una tragedia que no haya sido
preanunciada. Los incendios, que pueden tener mayor propensión en determinadas
áreas, hoy se ven magnificados por el calentamiento global, la crisis climática
y la extensión desenfrenada del monocultivo. En el caso del voraz incendio que
afecta hoy el sur de Chile, se trata de las plantaciones forestales.
Además, los principales afectados siempre son las
poblaciones de menos recursos y con viviendas precarias.
Al menos 24 personas han perdido la vida entre las
llamas, alrededor de una decena de ellas en esta comuna agrícola próxima a la
ciudad costera de Concepción.
Este es el segundo incendio de gravedad que sufren
las comunas de Santa Juana y Navidad, que ya vieron a finales de diciembre cómo
ardían más de 5.000 hectáreas y como 29 familias se quedaban sin hogar.
A María Hidalgo, campesina de 50 años, las llamas le
consumieron esta vez su modesta casa de madera.
"Es doloroso pero han pasado cosas más
dolorosas porque falleció gente quemada en sus casas. Pero igual duele porque
todo el esfuerzo de una vida", explicó a Efe entre sollozos.
"Pero no han venido recursos, nada de ninguna
parte. No importa, porque los pobres somos así. Esa es la etiqueta que nos
ponen a los pobres... somos personas de esfuerzo y nos cuesta poder tener lo
que tenemos, y en un abrir y cerrar de ojos se termina todo", lamenta.
En Purén, a unos 144 kilómetros, ya en la región de
la Araucanía, el paisaje es similar: las mismas masas de fuego, las mismas
cenizas, el mismo calor y el mismo miedo entre la población, evacuada de forma
preventiva ante el avance inapelable de las llamas, que allí han consumido ya
un centenar de casas.La enorme catástrofe social que está viviendo el sur de
Chile, producto de los incendios que afectan a las regiones del Maule, Ñuble y
Biobío, tiene una conexión directa con la industria forestal. Las tres regiones
mencionadas concentran las mayores proporciones de áreas destinadas a la
industria forestal versus bosque nativo.
Las imágenes de los canales en directo desde Santa
Juana y Curalí Alto muestran las zonas devastadas, lugares donde había casas
ahora solo se aprecian latas en el suelo y familias intentando limpiar para
poder reconstruir, pero no muestran que el incendio que acababa de consumir sus
hogares, tenían relación con enormes plantaciones forestales, no por nada Santa
Juana está al costado de la ruta CH-156, más conocida como “la ruta de la
madera” o que alrededor de Curalí Alto hay más de 85 kilómetros de extensión de
plantaciones de monocultivo.
En el 2020 el Centro de Ciencia del Clima y la
Resiliencia (CR)2 publicó un informe donde señala diversos riesgos que podrían
traer para el ser humano y los ecosistemas, las enormes extensiones de
monocultivos presentes en las regiones antes mencionadas, según el informe del
centro y otros de la CONAF los incendios tienen un riesgo particularmente
elevado “en las zonas costeras de las regiones del Maule, Ñuble y Biobío, donde
las sequías son severas, el impacto humano es elevado y las plantaciones
forestales son especialmente extensas”.
Respecto a la relación entre incendios y uso de
suelos, “el riesgo de incendios se concentra en mayor proporción en los
paisajes dominados por plantaciones forestales y, en menor grado, en aquellos
dominados por bosque nativo. Cuando la proporción de bosque nativo es menor a
un 50% en el paisaje, se observa una mayor ocurrencia de incendios. Sin
embargo, a mayor cobertura de bosque nativo el riesgo disminuye, señala el
informe.
Según datos de la CONAF en el periodo 2016-2017 el
63% del total de áreas afectadas por incendios corresponden a plantaciones
forestales, 16% a matorrales, 13% bosque nativo y 8% a pastizales y otras
superficies.
Según el mismo informe se señala que para aliviar
esta situación, el “modelo de la industria forestal debería ser rediseñado para
asegurar su sostenibilidad en el tiempo, considerando que las proyecciones de
aumento de temperaturas y estrés hídrico incrementarán la ocurrencia de grandes
incendios que afectarían, particularmente, a este sector productivo.
De hecho, según la información satelital e imágenes
que están dando vueltas en redes sociales, muestran claramente cómo las máximas
intensidades de los actuales incendios coinciden con zonas con un alto porcentaje
de plantaciones forestales.
Además, son estas empresas forestales las que
reciben enormes subsidios del Estado para cubrir los seguros frente a
incendios, mientras las personas que se ven afectadas por los incendios apenas
si reciben ayuda estatal.
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